1948, año de la Nakba (la catastrófe). La Sión de los mil años inició el asedio presumiendo su plomizos colmillos y sus aceradas garras.
Los asediados, las Moscas verdes: “ataúdes levantados deprisa, /enterrados deprisa... no hay tiempo / para completar los ritos: / otros muertos llegan /apresuradamente de otros ataques, solos o en grupos... / una familia no deja atrás”[1]
Esta cita del legendario Mahmud Darwish (1941-2008) nos va revelando que en la poesía palestina es visible por todos lados la relación existente entre [...]
Año 12 casa, cada vez que llegaba la media noche allá por el oriente se levantaron desde la tierra hasta el cielo luminosas lenguas de fuego que desaparecían al amanecer. El hecho descrito en el Códice Florentino en el libro XII, folios 1r y 1v,[i] según este, se trató de un tetzahuitl [ii] que presagiaba la llegada de los españoles, entonces lo podríamos ver como una premonición del futuro choque de civilizaciones para el que sin saberlo, los mexicas se habían preparado desde que salieron de Aztlán. [...]
1936-1939 son los años grabados en un monolito que fue erigido décadas después en el lugar donde ocurrió un asesinato: “Si es guerra, no hay crimen./ Se ve un prisionero. Camina/ Con paso forzado hacia donde/ Se concentra alguna milicia / […] dispara, no avisa/ La figura del prisionero/ Se doblega, casi caída.”[i] Le sentenciaron con injurias –por ser “rojo”, “maricón” y por haber agraviado con sus escritos al poder local–.
Aquel fragmento del poema “En la televisión”, del español Jorge Guillén...