1948, año de la Nakba (la catastrófe). La Sión de los mil años inició el asedio presumiendo su plomizos colmillos y sus aceradas garras.
Los asediados, las Moscas verdes: “ataúdes levantados deprisa, /enterrados deprisa... no hay tiempo / para completar los ritos: / otros muertos llegan /apresuradamente de otros ataques, solos o en grupos... / una familia no deja atrás”[1]
Esta cita del legendario Mahmud Darwish (1941-2008) nos va revelando que en la poesía palestina es visible por todos lados la relación existente entre el arte del asedio-defensa con el arte de la palabra poética, por lo tanto nos centraremos específicamente en algunos autores de esa misma nacionalidad para describir algunos de los trazos que van mediando ambos extremos de la relación.
Veamos, la Nakba es el precedente de lo que vendrá a ser una guerra del tipo asimetríco, una de sus características vienen implícitas en el verso de Darwish: desde la catástrofe los palestinos son “enterrados deprisa”. Ante un enemigo bien estructurado, mejor equipado y que contaba con objetivos claros, los palestinos como una nación carente de Estado propio se ven forzados a defenderse mediante grupos más o menos formales, sin una dirección única o centralizada, así se formaron comandos ligeramente armados que se plantearon una lucha: “Para nuestra patria, / con colinas cercadas y desgarradas,/ las emboscadas del nuevo pasado.”[2]
En “El comando y la tierra”, la poeta Fadwa Tuqan (1917-2003), que también alcanzó el estatus de leyenda, nos expone al sentimiento de una madre que ve a su hijo partir como militante de la patria Palestina, teniendo bien clara la prevalencia de la asimetría: “¡Hijo mío! / ¡Corazón!... / Por ese solo día, / por ése, te parí. / Por él te di a mamar. /Por él te di mi sangre, / te di todos mis pulsos, / y todo lo que pueden dar las madres /¡Hijo mío! / ¡Planta noble arrancada de su tierra! / ¡Vete!... / No hay nada más querido que tú, salvo la tierra.”[3]
Esta elegía nos narra una última despedida. La escasa preparación que resulta en una desfavorable proporción de bajas en el enfrentamiento bélico, son la sentencia del hijo. “Por ese solo día” de combate, el último día en una tierra “que nunca podrá la muerte derrotar.”[4]
Darwish, Tuqan, y otros poetas como Yabra Ibrahim Yabra (1919-1994), Muin Basisu (1926-1984) e Ibrahim Nasrallah (1954), se puede decir que pertenecen a una primer generación cuyas obras están marcadas por la efervesencia del nacionalismo árabe. De hecho, Darwish participó en la Organización para la Liberación de Palestina (OLP, la cual era laica y de tendencias izquierdistas[5]), siendo quien redactara la declaración de independencia de Palestina en los años ochenta. [6]
Sin embargo en esa década colapsó el movimiento nacionalista árabe tras las continuas derrotas de Egipto y Siria ante Israel en las guerras de 1967, 1973 y 1982, junto con la cruenta invasión de este al sur de Líbano con el objetivo de exterminar a la OLP y atacar los campos de refugiados palestinos como Sabra y Chatila : “<<¡Muera lo que sea!>>/ En su vocabulario no había árboles,/ en su vocabulario no había/ tú ni yo/ porqué él debía matarnos/ a ti y a mí./ Sólo sabía lo que/ le habían enseñado:/ matarnos a ti y a mí.”[7] Este fragmento nos sitúa en la fase en la que el asedio debe, con el desgarro redactado por Basisu, reducir las plazas donde el enemigo tiene presencia.
Caídos los comandos armados, la resistencia continuará aunque fuera con piedras, entre el apartheid y el exilio quedaban las intifadas: “El poema que leíste en tu cama durante la segunda Intifada, mientras los tanques rodeaban la zona y aún no sabías nada del mundo. El poema que leíste en un caluroso verano,”[8]
Prosiguió a aquella primera generación poetas que nacieron o se criaron en el exilio, tal como Dalia Taha (1986) o Suheir Hammand (1973), y poetas que su vida ha sido o fue, sobrevivir en la pesadilla de la ocupación sionista, tal como Heba Abu Nada (1997-2023): “La noche en la ciudad es oscura,/ excepto por el brillo de los misiles;/ silenciosa, excepto por el sonido del bombardeo;/ aterradora, excepto por la promesa tranquilizadora de la oración;/ negra, excepto por la luz de los mártires./ Buenas noches.”[9] O bien Haidar al-Ghazali (2004): “La niña cuyo padre ha sido asesinado / mientras llevaba un saco de harina / a la espalda / continuará saboreando / la sangre de su padre / en cada pan”[10]
A modo de conclusión tras los bombardeos. Escribió Refaat Alareer (1979-2023): “Entonces tú deberás vivir/ Para contar mi historia”[11], una historia que no comenzó en 2023, en la que el Antiguo Testamento se impone como una profecía posmoderna. La belleza y estética de su poesía sí nos trasmite su condición,[12] pero también nos señala de primera mano las tácticas de una tipología bélica en específico, y a su vez acompañará una predicción que no debería causar sorpresa a nadie: “la consecuente destrucción, pérdida de vidas humanas y el asedio continuado a la sociedad palestina, causas suficientes para incorporarse al nuevo Hamás.”[13]
[1][1]“Moscas verdes”, M. Darwish: http://www.poesiaarabe.com/moscas_verdes.htm [Consultada el 03 de enero de 2026]
[2] “Para nuestra patria”, M. Darwish: http://www.poesiaarabe.com/para_nuestra_patria.htm [Consultada el 03 de enero de 2026]
[3] “El comando y la tierra”, F. Tuqan: https://poesiamaspoesia.com/242-poesia-mas-poesia-fadwa-tuqan/ [Consultada el 03 de enero de 2026]
[4] (ídem)
[5] Se utiliza este término por ser el más reconocible para señalar las influencias antiimperialistas que daban fundamento teórico a la OLP.
[6]Bellinghausen, Hermann, 18 de agosto de 2008. Soy el viajero, y también el camino. La Jornada: https://www.jornada.com.mx/2008/08/18/index.php?section=opinion&article=a04a1cul [Consultada el 03 de enero de 2026]
[7] “Yo, tú, él”, M. Basisu: https://poetryalquimia.org/2022/06/04/6-poemas-de-muin-basisu/ [Consultada el 07 de enero de2026]
[8] “Ahora ven, poema”, D. Taha: https://revistabanipal.com/ahor-ven-silencio-poemas-de-la-poeta-palestina-dalia-taha/ [Consultada el 23 de enero de26]
[9]Fernangómez, Ángeles. 03 de noviembre de 2023. El oxígeno no es para los muertos, de Heba Abu Nada. Masticadoresfem: https://masticadoresfem.wordpress.com/2023/11/03/el-oxigeno-no-es-para-los-muertos-de-heba-abu-nada-por-angeles-fernangomez/ [Consultada el 23 de enero de 26]
[10] Cercas, Javier. 13 de septiembre de 2025. La poesía en Gaza. El País: https://elpais.com/eps/2025-09-14/la-poesia-en-gaza.html [Consultada el 19 de noviembre de 2025]
[11]Agsous-Bienstein, Sadia. 16-abril-2024. Literatura palestina: entre estética, exilio, guerra y muerte. Política Exterior: https://www.politicaexterior.com/articulo/literatura-palestina-entre-estetica-exilio-guerra-y-muerte/ [Consultada el 23-enero-26]
[12] Ídem.
[13] Pinto, Fernando. 31 de octubre de 2023. Guerra Israel-Hamás. La historia y los historiadores. Desperta Ferro Ediciones: https://www.despertaferro-ediciones.com/2023/guerra-israel-hamas-la-historia-y-los-historiadores/ [Consultada el 23 de enero de 2026] .